
Adiós a las baterías de litio en los coches eléctricos, esta nueva tecnología podría dejarlas obsoletas en pocos meses
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China no quiere más baterías de iones de litio, han descubierto un material con una vida útil hasta seis veces mayor, más fiable y un 40% más barata.
La primera batería de iones de litio para coches eléctricos como las que se conocen hoy en día se creó en la década de 1990 de la mano de Milwaukee Tools. La industria automovilística ha cambiado desde entonces, ahora las marcas buscan alternativas con nuevos materiales.
El litio está presente en la gran mayoría de los dispositivos electrónicos, desde las baterías de los móviles, tablets u ordenadores hasta pilas de juguetes. Estos modelos podrían tener los días contados para dar paso al sodio recargable.
Adiós al litio en los coches eléctricos
El litio es uno de los materiales más eficientes para las baterías de los coches eléctricos, pero el elevado precio, la escasez en el mercado y los problemas de suministro son un verdadero obstáculo.
Los iones de sodio podrían ser la solución con un rendimiento muy similar al de los modelos actuales. Este material estuvo encima de la mesa en los primeros prototipos para baterías de coches electrificados, pero se terminó descartando.
La marca china Changan pretende recuperarlo con su nuevo eléctrico Nevo A06. El fabricante ha demostrado que es una tecnología más que viable, los primeros resultados son sorprendentes tras cientos de ciclos de carga completos.
Una vida útil hasta seis veces mayor y un 40% más barata

Nueva batería de estado sólido para coches eléctricos
Changan ha publicado los datos de rendimiento de la batería del Nevo A06. La marca china promete que la vida útil de este modelo es hasta seis veces mayor que la de uno de iones de litio.
El precio de su fabricación también entra en juego. Changan confirma que los costes de producción de baterías de iones de sodio podrían ser entre un 20% y un 40% más bajos que los de los modelos actuales.
China pretende olvidarse de todos los problemas asociados al suministro de litio, en manos de unos pocos países. El sodio es mucho más abundante en la naturaleza, pero también más fácil de extraer.
Las baterías de iones de sodio también son más seguras que las de litio. Según los propios estudios de Changan, su modelo ofrece una estabilidad térmica superior. ¿El resultado? China ha conseguido reducir al mínimo el riesgo de incendio durante la carga o tras sufrir un accidente que dañe las celdas.
Changan ha dado con la clave del éxito encontrando por fin un sustituto al litio, pero no todo son ventajas. Este material sigue ofreciendo una mayor autonomía con mejor densidad energética, es decir, más kilometraje por carga.
Fuente: ComputerHoy