
Ante la UIA, Luis Caputo defendió el modelo económico y rechazó una devaluación: "Es empobrecer a los asalariados"
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El ministro de Economía, Luis Caputo, defendió este martes el rumbo del programa económico del Gobierno y rechazó la posibilidad de recurrir a una devaluación para mejorar la competitividad de la industria argentina. Durante su exposición en la 32° Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA), el funcionario sostuvo que el camino para reducir el denominado costo argentino pasa por la baja de impuestos, la desregulación y la mejora de la infraestructura. Además, lanzó cuestionamientos al modelo económico anterior y deslizó críticas hacia exministros.
En su larga exposición, Caputo planteó inicialmente ante los empresarios la necesidad de consolidar un cambio de modelo económico y sostuvo que la estabilidad macroeconómica y la previsibilidad son condiciones fundamentales para recuperar la inversión y el crecimiento.
"Me parece importante remarcar de dónde venimos y creo que la gran mayoría no quiere volver. Venimos de un modelo que claramente no era el camino. Los datos lo convalidan", afirmó el titular del Palacio de Hacienda.
En ese sentido, cuestionó el desempeño de la economía argentina durante los años previos a la llegada del gobierno de Javier Milei. Según su diagnóstico, el país atravesó más de 14 años de estancamiento del empleo y la actividad, con un esquema caracterizado por el déficit fiscal, la emisión monetaria, el endeudamiento, las restricciones cambiarias y la ausencia de crédito productivo.
Caputo sostuvo que ese modelo generó distorsiones financieras y obligó a mantener una economía cerrada, con consecuencias negativas para la producción y los ingresos.

El repaso por el modelo anterior
Para respaldar su planteo, tomó como referencia el período comprendido entre julio de 2022 y diciembre de 2023, durante el cual, según las cifras que expuso, la actividad industrial cayó 11%. También señaló que, en esos 18 meses, las Leliq y los pases del Banco Central aumentaron 150%, en un contexto en el que los bancos encontraban mayores incentivos para financiar al sector público que para otorgar préstamos a empresas y familias.
El ministro también hizo referencia al poder adquisitivo de los haberes previsionales. Aseguró que las jubilaciones retrocedieron 37% durante aquel período, mientras que bajo la actual administración registraron una recuperación del 14% en términos reales.
Caputo rechazó una devaluación y explicó cómo busca reducir el costo argentino
Uno de los principales ejes de su intervención estuvo relacionado con la competitividad de la economía. En respuesta a los planteos sobre los costos que enfrentan las empresas, Caputo rechazó que una devaluación sea una herramienta adecuada para mejorar las condiciones de producción y sostuvo que ese mecanismo implica una pérdida del poder adquisitivo de los salarios.
El ministro explicó que el programa económico se apoya en tres pilares: la estabilidad macroeconómica, la reducción estructural del costo argentino y la extensión progresiva de las condiciones previstas en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
"Buscamos el desarrollo económico basado en la estabilidad macro y la previsibilidad", señaló al presentar los fundamentos de la estrategia oficial. Sobre la competitividad, fue especialmente crítico con las propuestas de modificar el tipo de cambio como mecanismo para abaratar los costos internos.
"Eso no es bajar el costo argentino, es empobrecer a los asalariados. Yo cuando escucho algunos colegas hablar de esto lo veo con una miopía económica preocupante", cuestionó.
En contraposición, enumeró las reformas que considera necesarias para mejorar la competitividad de manera sostenida. "La forma de bajar el costo argentino es la que todos sabemos que es: bajando impuestos, bajando regulaciones, bajando el costo financiero y mejorando todo lo que es infraestructura", sostuvo.

El tercer eje del programa económico, según explicó Caputo, consiste en avanzar hacia un esquema en el que las condiciones de inversión previstas en el RIGI puedan extenderse progresivamente al conjunto de las actividades productivas.
El funcionario sostuvo que el objetivo del Gobierno no es mantener indefinidamente un régimen diferencial para determinados proyectos, sino generar las condiciones para que toda la economía pueda acceder a un marco similar de incentivos y previsibilidad. "La idea no es que sea un régimen especial para siempre, sino que toda la economía converja al RIGI", afirmó.
Caputo lanzó una crítica a exministros por las medidas que afectaron la propiedad privada
Durante su exposición, también, el titular de Economía también se refirió a la credibilidad de las instituciones argentinas y cuestionó las decisiones adoptadas por administraciones anteriores que, según su interpretación, vulneraron el derecho de propiedad.
En ese marco, sostuvo que uno de los principales desafíos de la Argentina consiste en recuperar la confianza de los inversores y los ahorristas, luego de sucesivos episodios de inestabilidad económica y financiera. "Gran parte de la falta de credibilidad que tiene el país es por las veces que violentamos la propiedad privada", afirmó.
Caputo sostuvo que esas decisiones no fueron exclusivas de gobiernos de izquierda y lanzó un cuestionamiento hacia exfuncionarios de orientación económica liberal o de derecha. "Eso no es patrimonio de la izquierda, lo hicieron hasta algunos ministros de derecha que fueron los que más la violentaron. No me voy a poner a dar nombres", expresó.
La referencia podría interpretarse como una alusión a Hernán Lacunza, exministro de Economía durante la presidencia de Mauricio Macri, quien estuvo al frente del Palacio de Hacienda cuando se anunció el reperfilamiento de parte de la deuda pública en 2019.
Caputo aseguró que el problema del crédito no es la liquidez y advirtió sobre los riesgos de prestar a largo plazo
En otro tramo de su exposición ante la UIA, Luis Caputo sostuvo que la falta de liquidez no es el principal obstáculo para expandir el crédito al sector privado y reactivar la actividad económica. Según explicó, los bancos cuentan con recursos disponibles, pero las decisiones de financiamiento están condicionadas por los riesgos políticos y de tasas de interés.
"No creemos que el problema del crédito sea la liquidez. La demanda de dinero no ha crecido como a nosotros nos hubiera gustado. Cuando un banco presta mira su tasa de fondeo y el crédito al que está por darle el préstamo", admitió el ministro.
En ese sentido, rechazó la posibilidad de recurrir a una mayor emisión monetaria como mecanismo para impulsar los préstamos. "No se trata de tirar plata a la calle", afirmó.
Caputo explicó que las entidades financieras podrían destinar más recursos al sector privado si redujeran su participación en las licitaciones del Tesoro. "Si los bancos quisieran dar crédito, en la próxima licitación simplemente refinanciarían por menos a Felipe y Federico Furiase. Y los prestarían. Hoy se lo están prestando al Tesoro a tasas negativas", sostuvo.
Sin embargo, reconoció que el financiamiento de largo plazo continúa condicionado por la incertidumbre económica y política. "Querer dar un crédito a largo plazo implica un riesgo político y de tasa que muchos bancos no están dispuestos a correr", aseguró.
Fuente: Ambito