La revista Muy Interesante, ha publicado un artículo sobre un nuevo experimento que ha aportado mayor evidencia de la autoconciencia en los peces como una realidad.
A continuación, compartimos la nota por Sarah Romero.
La capacidad de reconocer un reflejo en un espejo como una imagen de uno mismo se considera un factor distintivo de la cognición en los animales. Para ello, existe una prueba, también conocida como prueba de autorreconocimiento en espejo (MSR), que consiste en marcar a un animal individual en un lugar del cuerpo que solo es visible cuando el individuo lo ve reflejado en un espejo. Si el animal lo investiga o toca la marca, se considera que ha demostrado que reconoce la imagen del espejo como suya.
¿Tienen conciencia de sí mismos los peces?
Un equipo internacional de investigadores dirigido por Masanori Kohda de la Escuela de Graduados en Ciencias de la Universidad de la Ciudad de Osaka (Japón), ha proporcionado nueva evidencia que sugiere que los peces tienen esta capacidad y, por tanto, conciencia de sí mismos. Muy pocas especies han pasado la prueba de la marca. Es un rasgo que hasta ahora solo se ha demostrado de manera concluyente en los chimpancés y otros grandes simios, algunas rayas, delfines u orcas.
"Anteriormente, usando una marca marrón en el área de la garganta de Labroides dimidiatus, habíamos demostrado que 3 de cada 4 peces limpiadores se raspaban la garganta varias veces después de nadar frente a un espejo", afirma Kohda, "un número a la par con estudios similares realizados en otros animales como elefantes, delfines y urracas". Sin embargo, una de las críticas a este resultado fue el tamaño de la muestra y la necesidad de estudios repetidos que mostraran resultados positivos.
Una muestra mayor
Este estudio aumentó el tamaño de la muestra a 18 peces de esta misma especie, con un resultado positivo del 94%, esto es, 17 de ellos demostraron el mismo comportamiento de la anterior investigación, intentando rasparse la garganta al ver la marca marrón con forma de parásito (pero apenas visible) en su cuerpo reflejado en el espejo. Eso sí, los investigadores también añadieron un nuevo paso en el experimento para ver si los peces responderían o no a un estímulo físico que no era visible, por lo que pusieron marcas visibles verdes y azules de la misma forma que con las marrones emulando parásitos y esperaron. Ninguno de los peces trató de raspar estas marcas, lo que indica que la percepción visual (en lugar de física) de marcas parecidas a parásitos era una explicación probable de que el pez MSR se rascara la garganta.
“Después de observar estudios similares realizados en monos, cerdos, perros, gatos, etc. que claramente dieron negativo, nos preguntamos si la razón por la que estos animales no prestaron atención a la marca fue porque no representaba algo en su entorno natural que estarían preocupados. En nuestro estudio anterior, usamos una marca marrón, ya que puede parecer un pequeño parásito que es una fuente principal de alimento para L. dimidiatus", aclaran los autores.
Así, al usar una marca de color que se asemejara a un parásito, los peces reaccionaban al verse la marca en su cuerpo reflejado en el espejo. Con las marcas de colores azules y verdes, ninguno reaccionó.
“Todavía tenemos mucho trabajo por hacer, especialmente cuantitativamente, para demostrar que los peces, al igual que otros animales, tienen la capacidad de MSR, sin embargo, como resultado de este estudio, reiteramos la conclusión de nuestro estudio anterior de que la autoconciencia en animales o la validez de la prueba del espejo debe revisarse”, concluyó el profesor Kohda.

