¿Por qué los niños no deben tomar gaseosas?
Los refrescos son bebidas no recomendadas para la dieta de los pequeños porque los predisponen a enfermedades relacionas con su alto conteni
Los refrescos son bebidas no recomendadas para la dieta de los pequeños porque los predisponen a enfermedades relacionas con su alto contenido de azúcares.
El consumo de gaseosas, agua saborizadas y jugos artificiales está relacionado con el riesgo de obesidad y riesgo cardiovascular tanto en niños como en adultos, lo cual se da por los componentes de estos líquidos, en su mayoría derivados del azúcar natural y del azúcar de las frutas (fructosa): jarabe de maíz alto en fructosa, por ejemplo. Las gaseosas no aportan nutrientes de calidad, sino que predisponen a los niños a enfermedades por su alto contenido en azúcares.
La Nutricionista Infantil del Hospital de la Baxada, Luisina Iturria destaca que "Argentina es unos de los países a nivel mundial con mayor consumo de gaseosas y bebidas azucaradas con un promedio de 137 litros por persona por año". Estos azúcares tienen repercusiones importantísimas a nivel orgánico, tales como estimular la formación de grasa corporal, aumento de grasa circulante en sangre (colesterol, triglicéridos) y de la presión arterial, además de disminuir los niveles del colesterol/ HDL (protector del corazón) incluso en niños.
Las gaseosas no aportan nutrientes de calidad y predisponen a los niños a enfermedades relacionadas por su alto contenido en azúcares.
¿Cuánto azúcar contienen las gaseosas?
• Según la Alianza por la Salud Alimentaria (México), un botellín de 600ml de gaseosa oscura contiene el equivalente a 12 cucharadas (tamaño café) de azúcar, o lo que es igual, 60 gramos.
• Desde luego, ningún organismo, y menos el de un niño pequeño, necesita semejante cantidad de azúcar.
¿Qué cantidad deben consumir los niños?
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una ingesta recomendada y moderada de azúcar debe representar el equivalente al 10 por ciento del total de energía (kilocalorías) consumida.
• El consumo de azúcar recomendado para un niño en edad preescolar con una dieta media de 1.500 calorías sería de 37 gramos, lo que equivale a 7 cucharaditas o terrones de azúcar al día.
• En el caso de un adulto, 2.300 calorías, 57 gramos= 11 cucharaditas o terrones de azúcar al día.
• Es decir que 600ml de refresco aportan casi el doble de azúcar de lo que debería consumir un niño a lo largo del día, teniendo en cuenta el azúcar contenido en todos los alimentos, claro está.
¿Qué pasa si un niño consume más azúcar de la que necesita?
Favorece y acelera la aparición de sobrepeso y obesidad infantil, que a la vez es grave factor de riesgo para desarrollar diabetes, enfermedades cardiovasculares, hipertensión y triglicéridos altos.
Asimismo favorece la aparición de caries, pues los azúcares que contienen se degradan fácilmente y se convierten en compuestos que aumentan la acidez de la cavidad bucal volviéndola más propensa a que se formen.
Recomendaciones para una hidratación saludable desde la niñez
- Comenzar el día con un vaso de agua: agregar un vaso de agua al desayuno es una buena práctica para comenzar el día bien hidratado.
- No esperar a que el chico tenga sed: en la escuela y en casa debemos asegurarnos de que beba suficiente agua a lo largo del día.
- Poner siempre una jarra de agua en la mesa: enseñar a los chicos a preferir el agua, sobre todo al comer.
- Como adulto, dar el ejemplo: no se olvide de la importancia de la imitación.
- Prevenir la deshidratación en el deporte: beber agua antes, durante y después de hacer deportes es importante para tener un buen rendimiento.
- Facilitar el acceso al agua en la escuela: un libre acceso al agua puede tener efectos positivos en el rendimiento cognitivo de los niños y su estado de vitalidad.
- Mantener una fuente de agua cerca cuando están activos: (plazas, juegos, cumpleaños), en épocas de calor o cuando se encuentran en ambientes climatizados, recordar que la calefacción y el aire acondicionado aumentan las perdidas insensibles de agua corporal.
- Prevenir las caries: tomar agua ayuda a prevenir las caries porque esta bebida no ataca la estructura del esmalte dental.
- Recordar que siempre el agua es la mejor opción: se recomienda limitar el consumo de bebidas azucaradas y no endulzar en exceso las infusiones.
- Mirar el color de la orina: es un test simple de realizar; si el color es claro y transparente el niño está bien hidratado.

