
El costo de los productos que integran la Canasta Básica Alimentaria (CBA) subió 9 por ciento en marzo, lo que determinó que una familia conformada por dos adultos y dos hijos menores necesitara ingresos por $ 87.719 para no caer en la indigencia, informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
En tanto, el costo de la Canasta Básica Total (CBT) subió 8 por ciento en marzo, por lo que el mismo grupo familiar necesitó contar con ingresos por $191.228 para no caer debajo de la línea de la pobreza.
El Indec dio cuenta la semana pasada que la inflación minorista durante marzo ascendió al 7,7 por ciento, y el rubro Alimentos y Bebidas mostró una suba mayor a la general, con un 9,3 por ciento de avance.
El organismo informó además que los precios, pero a nivel mayorista, de Alimentos y bebidas subieron 5,8 por ciento durante el mes pasado.
De esta forma, la CBA, que mide la evolución de los precios de productos alimenticios necesarios para la subsistencia, y que marca el umbral por debajo del cual se cae en la línea de indigencia, acumuló un incremento de 30,6 por ciento en los primeros tres meses del año, contra una inflación general del 21,7 por ciento.
En tanto la CBT, que mide los ingresos necesarios para pagar alimentos y bebidas, indumentaria y servicios de una familia tipo, subió 25,4 por ciento entre enero y marzo.
La diferencia entre una canasta y otra radica esencialmente en que las tarifas de los servicios públicos, el transporte tuvieron menores aumentos que los alimentos.
A finales del año pasado, el índice de pobreza alcanzó al 39,2 por ciento, por encima del 37,3 por ciento de igual período del 2021, según el registro del Indec.
En tanto, el índice de indigencia, entendida esta como la porción de pobres cuyos ingresos no alcanzan para comprar la cantidad mínima de alimentos para subsistir, se ubicó en 8,1 por ciento entre julio y diciembre del año pasado, frente al 8,8 por ciento de igual período del 2021.