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Caos en el fútbol paraguayo: disturbios, enfrentamientos y heridos en el clásico Olimpia-Cerro

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El caos y escándalo se adueñaron del Superclásico Paraguayo entre Olimpia y Cerro Porteño, con incidentes en la tribuna donde se encontraban los hinchas del Ciclón de Barrio Obrero. El saldo, que dejó más de diez heridos, obligó a la suspensión del encuentro a los 29 minutos del primer tiempo

Se jugaban 30 minutos del primer tiempo del choque en el que Olimpia y Cerro empataban sin goles cuando el árbitro Juan Gabriel Benítez no tuvo más remedio que frenar el fútbol. Para la decisión, la prioridad fue el bienestar de los presentes. Es que en el sector de la Gradería Norte, los hinchas del Azulgrana protagonizaron un enfrentamiento con la Policía Nacional de Paraguay. El cual fue aumentando exponencialmente en temperatura.

La represión policial comenzó con gas pimienta y balas de goma, hasta que un grupo de hinchas le robó el escudo a un oficial y comenzaron a mostrarlo como un “trofeo de guerra”. La tensión siguió escalando cuando oficiales antimotines ingresaron al sector donde se encontraba la parcialidad del Ciclón de Barrio Obrero. Y utilizaron balines de goma y gases lacrimógenos para dispersar a los involucrados en los desórdenes.

Intervención policial en el clásico Olimpia – Cerro Porteño

Durante esta intervención, tanto mujeres como niños se vieron afectados y algunos espectadores de la grada destinada a Olimpia también resultaron implicados, ya que parte de la hinchada visitante saltó hacia esa zona. El comisario Isidro Gamarra, de la Policía Nacional de Paraguay, declaró a la prensa local: “Hay lesionados, tanto policías como hinchas de Cerro”, sin precisar el número exacto.

La irrupción de los químicos provocó estados de asfixia y episodios de desesperación entre los espectadores. Muchos de los cuales buscaron refugio en el campo de juego ante la imposibilidad de evacuar por las salidas principales. Los futbolistas de Cerro Porteño intentaron aliviar el malestar de los asistentes arrojando botellas de agua a la tribuna, según lo consignado por ABC Color.

La escalada de violencia alcanzó un punto crítico cuando un grupo de hinchas arrebató un escudo policial y lo exhibió como símbolo. El director de competiciones de la Asociación Paraguaya de Fútbol, Michel Sánchez, comunicó la suspensión definitiva del partido. “El partido queda suspendido. No existen las garantías mínimas para continuar”, señaló. El caos obligó a la intervención de paramédicos y bomberos para asistir a los afectados.

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