
El procedimiento fue llevado adelante por efectivos de la Policía Rural y otras divisiones especiales, en el marco de una investigación por abigeato que se desarrollaba desde hace varias semanas en distintas zonas de la provincia.
Durante los allanamientos y controles realizados en establecimientos rurales, los agentes lograron secuestrar un total de 66 cabezas de ganado presuntamente robadas, además de armas de fuego y otros elementos considerados de interés para la causa.
Según trascendió, varios de los animales presentaban marcas adulteradas, una modalidad utilizada habitualmente para dificultar la identificación de la hacienda sustraída y encubrir su procedencia ilegal.
Las actuaciones judiciales derivaron también en la detención de varias personas sospechadas de integrar la banda dedicada al robo y comercialización ilegal de ganado.
Fuentes de la investigación señalaron que el operativo representa un fuerte golpe contra el abigeato en la región, un delito que afecta seriamente a productores rurales y genera importantes pérdidas económicas en el sector ganadero.
La causa continúa bajo investigación y no se descartan nuevas detenciones ni más procedimientos vinculados a la organización criminal.