
Este sábado 2 de agosto, la localidad correntina de Saladas será el escenario de un acontecimiento profundamente simbólico: el retorno de los restos del Sargento Juan Bautista Cabral, el soldado que cambió la historia al entregarse por San Martín en el combate de San Lorenzo.
Después de más de dos siglos de espera, y tras un largo proceso institucional, científico y diplomático, Cabral volverá al suelo que lo vio nacer. Será recibido con los máximos honores en una emotiva ceremonia que incluirá cortejos, paradas oficiales, desfile cívico-militar y el acompañamiento de autoridades provinciales, con el gobernador Gustavo Valdés al frente.
La ceremonia comenzará a las 15 horas en el paraje Cuatro Bocas, donde arribarán las urnas con los restos. A las 16, el cortejo partirá desde el Palacio Municipal hacia la casa donde vivió Cabral, hoy convertida en Museo Histórico y Monumento Nacional. Finalmente, a las 17, se llevará a cabo el acto central en la Plaza Cabral, con un desfile cívico-militar encabezado por el gobernador Gustavo Valdés.
Más que un evento, será un acto de reparación histórica. El regreso de los restos del sargento granadero representa la concreción de un anhelo que lleva más de 80 años latiendo en el corazón de Saladas.
Juan Bautista Cabral fue inmortalizado por su gesto heroico en 1813, cuando, al grito de "¡Muero contento, mi general!", salvó la vida de José de San Martín. Su sacrificio no solo cambió el destino de un líder, sino también el de toda una campaña libertadora. Sin embargo, sus restos permanecieron fuera de su tierra hasta hoy.
El primer pedido formal de repatriación fue en 1941. En 1945 se exhumaron fragmentos óseos del convento San Carlos de Borromeo en San Lorenzo (Santa Fe), donde Cabral había sido enterrado. Pero fue recién en octubre de 2024 que la provincia Franciscana autorizó la restitución, y en diciembre, la Comisión Nacional de Monumentos ratificó la medida.
La intervención del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), realizada entre el 30 y 31 de julio en el cementerio del convento, garantizó un proceso técnico riguroso, respetuoso y transparente. Esos restos, certificados y custodiados, llegarán finalmente este sábado a la ciudad que los esperó durante generaciones.