
En algunos círculos se habla de “la prueba del crumble”. Dicen que un crumble salado de verduras como este enamora a cualquiera. Y que se trata de una prueba definitiva. Un desafío último que puede cambiar tu vida de ahí en más
Ingredientes
para 3 personas
- 1 puerro
- 1 cebolla de verdeo
- 1/2 cebolla
- 1/2 berenjena grande
- 1 zapallito
- 1/2 pimiento morrón rojo
- 1 diente de ajo
- 1/2 taza de garbanzos cocidos (pueden ser de lata)
- 1 taza de harina
- 70g. de manteca
- 2 cdas. de avena
- 1 cda. de queso rallado
- Sal, pimeinta y aceite
1. Cortar todas las verduras en trozos grandes. Salvo el ajo, que va picado.
2. Saltear las verduras de la siguiente manera: colocarlas en una sartén con un poco de aceite a fuego fuerte. Revolver de vez en cuando. Cuando empiecen a estar doradas, tapar y bajar el fuego a medio y dejar así unos 10-15 minutos. La cocción no tiene que ser larga. La idea es que queden salteadas pero enteras. Aparte luego tendrán más cocción en el horno.
3. Preparar el crumble: mezclar la manteca, fría y cortada en cuadraditos, con la harina. Agregar sal. Deshacer con las manos hasta que se forme una especie de arena. Agregar a esto la avena y el queso rallado y mezclar con una cuchara.
4. Al sacar las verduras de la sartén, salpimentar y agregar los garbanzos cocidos. Mezclar.
5. Armar el crumble: colocar las verduras en la base de los cuencos y cubrir con la mezcla de harina sin aplastar. Yo lo hice en cazuelas individuales (resulta más fácil de comer) pero puede hacerse en una sola fuente.
6. Llevar a horno medio-fuerte por 30 minutos o hasta que la parte de arriba se vea dorada.
7. Dejar entibiar y servir.

