
Desde 1984 se celebra cada 18 de abril el Día Internacional de los Monumentos y Sitios, una efeméride impulsada por el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (ICOMOS), junto con a la aprobación de la UNESCO.
El Día Internacional de los Monumentos y Sitios, busca sensibilizar y dar a conocer a todas las personas la riqueza que posee la humanidad en cuanto a patrimonios históricos y fomentar la conservación y protección de los mismos.
Cada año, el organizador de esta efeméride propone un tema para las actividades que organizan sus miembros y socios, así como la sociedad en general y todos aquellos que se quieran unir a la celebración.
El lema de 2026 es: "Patrimonio vivo y respuesta de emergencia".
Para 2026, el lema evoluciona desde la preparación hacia la acción directa: "Respuesta de emergencia para el patrimonio vivo en contextos de conflictos y desastres".Se quiere con este lema dar visibilidad al trabajo de conservación del "patrimonio vivo" (o inmaterial) y fortalecer la capacidad de respuesta inmediata para proteger a las comunidades y sus tradiciones durante las crisis.
Todos los paisajes rurales contienen en sí mismos una acumulación creciente de patrimonio cultural material e inmaterial, atribuido a ellos por las comunidades que suelen hacer vida en sus límites geográficos.
Cada asentamiento rural cuenta con una serie de costumbres, técnicas y oficios únicos que han sido legados de generación en generación, y gracias a esta herencia en el mundo se puede seguir consumiendo alimentos frescos, vistiéndose con cultivos de algodón o lino y degustando el rico sabor del chocolate, solo por poner algunos ejemplos de la importancia que tienen los paisajes rurales para la sostenibilidad del mundo.
Por otro lado, cada paisaje rural es una muestra de la riqueza biológica de cada zona del planeta, no solo por su belleza y esplendor, sino por la fauna y flora típica de la zona, que quizás no pueda proliferar de la misma manera en otras latitudes del mundo, es por ello que se habla de una mezcla entre un patrimonio material e inmaterial, relacionado específicamente con cada área rural de cada nación.
Importancia de los paisajes rurales
La vida rural es uno de los elementos más importantes dentro de la vida moderna, a pesar de que las cifras podrían evidenciar lo contrario. Ya para el 2017 el 54.82% de la población mundial se había trasladado a las áreas urbanas y se espera que para el 2050 más del 60% de los habitantes del planeta vivan en las ciudades.
Sin embargo, toda nuestra existencia depende de esa simbiosis que existe entre tierra, hombre y naturaleza.
Las áreas rurales son las zonas de cultivo de la humanidad, son bastante frágiles en cuanto a su aprovechamiento, cultivarlas sin control puede deteriorar la tierra y dejarla inservible. Abandonarlas también puede ocasionar estragos tanto en su producción, como en el ecosistema que se ha desarrollado en su entorno.
El planeta está exigiendo menos industrialización, el cuerpo humano está pidiendo un estilo de vida mucho más orgánico y las naciones deben contar con un nivel de desarrollo mucho más sostenibles.
Lo queramos o no, el futuro depende de las áreas rurales existentes, por eso debemos procurar su adecuada explotación e ir transformando las ciudades en centros ecológicos urbanos.