
La ley "prohibirá el tratamiento inadecuado de objetos con un significado religioso importante para una comunidad religiosa", declaró el ministro de Justicia, Peter Hummelgaard, en una rueda de prensa. Será incluida en el código penal.
La normativa, precisó, prohibirá quemar o pisotear tales objetos en lugares públicos, pero también en lugares privados si se demuestra que hay una intención de difundir las profanaciones a un público más amplio.
Hummelgaard declaró que quemar el Corán constituye un "acto fundamentalmente desdeñoso y antipático" que perjudica "a Dinamarca y a los intereses daneses".
Las recientes profanaciones del Corán en Suecia y Dinamarca desataron una oleada de protestas en los países musulmanes. En Irak, cientos de manifestantes del influyente líder religioso Moqtada Sadr se congregaron a finales de julio en Bagdad.
Dos años de cárcel
"No podemos quedarnos de brazos cruzados mientras algunos individuos hacen todo lo que pueden para provocar reacciones violentas", subrayó el ministro de Justicia.
La nueva disposición también se aplicará a las profanaciones de la Biblia, la Torá o, por ejemplo, el crucifijo.
La legislación no afectará "la expresión verbal o escrita" de estos gestos, como lo son las caricaturas, precisó el ministro, reafirmando que Dinamarca sigue reivindicando su compromiso con la libertad de expresión, a pesar de las críticas de algunos partidos de la oposición.
Hace seis años, Dinamarca derogó el delito de blasfemia, una disposición de 334 años de antigüedad que castigaba a quienes insultaran públicamente a las religiones.
Con la nueva normativa, que deberá ser votada en el Parlamento --donde el gobierno dispone de una mayoría-- el infractor podrá ser condenado a una multa y a dos años de cárcel.
Las profanaciones "generaron una gran indignación en todo el mundo", declaró el ministro de Relaciones Exteriores, Lars Løkke Rasmussen, en una rueda de prensa.
"Hicimos muchos esfuerzos para contener esta ira. De momento, la situación es bastante tranquila, pero también incierta e impredecible", añadió.
En 2006, la publicación de caricaturas del profeta Mahoma desencadenó una ola de violencias antidanesas en el mundo musulmán.
En Suecia, donde también tuvieron lugar quemas del Corán en los últimos meses, las autoridades buscan maneras de frenar la organización de manifestaciones de este tipo, pero que al mismo tiempo, sean compatibles con la libertad de expresión.
Suecia incrementó su nivel de alerta por terrorismo de 3 a 4, en una escala de 5, tras las airadas reacciones en el extranjero por las profanaciones del Corán.
En Dinamarca, está a ese nivel "desde hace varios años", precisaron los servicios de inteligencia daneses a la AFP.
Fuente: RFI