
El Indec debió admitir que tiene problemas para publicar los datos del censo 2022 que realizó hace más de tres meses y que confirman el mega escándalo revelado por LPO que involucra a empresarios cercanos a Daniel Scioli.
Desde el organismo que encabeza Marco Lavagna informaron que: "La evaluación realizada sobre las planillas de conteo rápido concluyó que, por motivos diversos, un porcentaje de habitantes de las viviendas que respondieron el Censo digital no fue incluido y, por lo tanto, no permite reflejar íntegramente los totales preliminares de la población existente en cada una de las jurisdicciones del territorio nacional".
La licitación del censo la ganó la UTE Kollor-Modoc que lidera la imprenta Kollor-Press. Asimismo, la impresión de las planillas del censo fue tan mala que no lo pueden leer los escáneres de Modoc, por lo que cumplido el plazo de 90 días que prometió el Indec para publicar los datos, aún no se pueden ver los resultados preliminares del censo.
Lo que demoró la carga fue el problema con las "planillas resumen". Otro vértice escandaloso es el anuncio que hizo el Indec la noche posterior al censo, cuando aseguró que la Argentina tiene un total de 47.327.407 habitantes. Sin los datos procesados, es una incógnita cómo el Gobierno anunció un número tan preciso de habitantes.
El número exacto de habitantes no deja de ser anecdótico ya que cambió al día siguiente del muestreo, pero corren el riesgo de perderse otros datos sensibles para el Estado que podrían marcar el rumbo de las políticas de un gobierno, como la del diseño de una política de viviendas o un sistema de transporte.