
Por los rituales de bienvenida violentos, prohíben el consumo de alcohol en el Ejército
El General de División Guillermo Pereda, ordenó “la prohibición de ingesta de bebidas alcohólicas por parte de los integrantes de la fuerza
Luego de los dos hechos que marcaron el último mes al Ejército Argentino, la muerte de Matías Chirino en Paso de los Libres (Corrientes) y la situación que tiene en riesgo de vida a Michel Verón en Misiones, la Fuerza tomó la decisión de suspender el consumo de alcohol en sus dependencias y en toda aquella reunión social u oficial en la que participen sus funcionarios, en carácter oficial. Cabe recordar que ambos jóvenes fueron víctimas de agresiones durante las llamadas "fiestas de iniciación".
Según señala el comunicado oficial de la Fuerza Armada, el jefe de Estado Mayor, General de División Guillermo Pereda, ordenó “la prohibición de ingesta de bebidas alcohólicas por parte de los integrantes de la fuerza en actividades del servicio o fuerza del servicio en el ámbito de las jurisdicciones militares”.
La medida aplica para los casinos de oficiales o suboficiales, clubes y quinchos. Además, se determinó la “elaboración de una norma particular que regule la organización y desarrollo de actividades sociales en el ámbito de la fuerza”. Y se especifica que “esta norma deberá incluir expresamente las instrucciones en relación con bienvenidas o despedidas de socios, como así también la finalización de cursos, las cuales deberán contar con la expresa autorización del titular del organismo que se trate y, además, ser presididas por el titular del mismo”.
Asimismo, el comunicado cuenta con un “mensaje con una exhortación, reflexiones y órdenes particulares del jefe del Ejército para ser leído por el titular de cada organismo a los oficiales y suboficiales”.
“El uso del poder que realiza un superior, investido de la autoridad legal que le otorgan las leyes y reglamentos militares, no puede afectar, en ningún caso, la dignidad del subalterno, ni producirle algún tipo de daño o menoscabo material o moral”, expresaron desde el Ejército Argentino en otra oportunidad.
Los dos casos que exponen la problemática
La muerte del subteniente Chirino, de 22 años, se produjo en la madrugada del 19 de junio, luego de haber participado de un rito de "bienvenida" en el que al parecer fue forzado o instigado a beber alcohol en la guarnición militar de la localidad fronteriza de Paso de los Libres, a 370 kilómetros de la Capital provincial. La autopsia realizada al cuerpo del joven de 22 años determinó que el deceso se produjo por broncoaspiración, informó oportunamente la Fiscalía.
En Misiones, el domingo 10 de julio se conoció la historia de Michel Verón, un joven de 26 años que sufrió graves lesiones en la espalda durante un almuerzo de celebración de su ascenso como cabo del Regimiento de Infantería Monte 30 del Ejército Argentino de Apóstoles. La "celebración" en un predio cercano de a fuerza, y a raíz del hecho el joven permanece internado en un sanatorio de la capital provincial en delicado estado de salud y con daños en la columna que podrían complicarle su movilidad en el futuro.
Según el realto de la madre del joven, Mónica Roselino, en lo sucedido hay responsabilidad de los efectivos de la fuerza que compartieron el almuerzo con Michel. "Lo único que me decía cuando lo vi ese viernes a la noche fue ‘me hicieron mierda má, me hicieron mierda. Mirá como estoy, no puedo caminar, no siento las piernas. Son unos hijos de putas, son unos hijos de puta’.", contó la mujer en diálogo con el programa Acá te Lo contamos de Radioactiva 100.7.
"En la famosa bienvenida les hacen de todo. Correr, saltar, ranear, no se todo lo que el soldado tiene que aguantar, todo", relató Rosalina. "Ese es el dicho de ellos, el soldado todo lo tiene que aguantar", resaltó la mujer.
Sobre lo sucedido ese viernes Rosalina contó que su hijo, como "agasajado" fue el encargado de hacer el asado para todos los presentes, aunque se le preohibía comer. "Él hizo el asado y no lo pudo ni probar, ahí lo obligaban a tomar de todo, porque le dicen que el soldado aguanta. Lo hicieron tomar hasta el chimichurri, y al final lo hicieron tirar a la pileta. Ese es el rito que le hicieron cumplir", explicó acongojada la madre del joven.