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El mayor censo mundial sobre ocelotes reveló que la selva misionera mantiene una población estable

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Un equipo de especialistas del CONICET completó el mayor estudio poblacional de ocelotes (Leopardus pardalis) a nivel mundial, centrado en la selva misionera de Argentina. Esta investigación inédita, que abarcó catorce años de recopilación de datos, ofrece una visión profunda sobre la dinámica de este felino, considerado uno de los más susceptibles al impacto de la actividad humana. Los resultados son alentadores: la población de ocelotes en las áreas preservadas del Bosque Atlántico se mantiene estable.

Un muestreo sin precedentes

El estudio se concentró en una vasta área continua de más de mil kilómetros cuadrados que incluye el Parque Nacional Iguazú y la Reserva Forestal San Jorge. A través de un extenso y metódico muestreo, el equipo logró identificar y caracterizar a más de 200 individuos de la especie. Esta cifra sin precedentes —un total de 213 ocelotes— consolida a esta investigación como la de mayor cantidad de datos recopilados sobre el ocelote a nivel global.

Para lograr esta identificación individual a largo plazo, los científicos emplearon un método ingenioso y natural: el patrón de manchas de cada felino. Estos patrones son únicos, ya que funcionan como “huellas digitales” individuales. Las imágenes de las cámaras trampa permitieron seguir la trayectoria de cada ejemplar a lo largo del tiempo. De los 213 individuos identificados, 103 eran hembras, 86 machos y 24 no pudieron ser sexados.

Ocelotes, indicadores claves de la salud del ecosistema

Desde el CONICET, destacaron la función ecológica fundamental que cumple el ocelote como depredador en el ecosistema misionero. Su presencia es vital para mantener el equilibrio, ya que controla las poblaciones de roedores y compite con felinos más pequeños, lo que contribuye directamente a la salud de la cadena trófica.

La investigadora del CONICET, Paula Cruz, quien lideró el estudio, explicó que la presencia de ocelotes es un indicador de la salud de un sistema. “Estudiar a esa especie que es tan sensible a los cambios nos permite adelantarnos y evitar que en esos ambientes se pierdan otras especies“, señaló. Esto destaca la importancia del monitoreo continuo de esta especie.

Paula Cruz, investigadora del CONICET.La fragilidad del ocelote

A pesar de ser el felino más abundante en las áreas protegidas del Bosque Atlántico en Argentina, el ocelote está catalogado como Vulnerable en el país. Esta designación se debe a su extrema sensibilidad a los impactos humanos. Su población desaparece rápidamente en zonas donde el bosque sufre fragmentación o degradación.

Por esta razón, la presencia de ocelotes es interpretada por los especialistas como un indicador directo de la salud de los bosques nativos bien conservados. El éxito de la población estable en el área de estudio enfatiza la importancia de la conservación de grandes extensiones de bosque continuo para la supervivencia de esta especie clave.

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