
El plan del Gobierno para cumplir con el FMI incluye una reforma clave en el monotributo
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El Gobierno busca reformar el esquema tributario de la Argentina para cumplir con las metas del Fondo Monetario Internacional que condicionan la economía regional. Como parte del rediseño tributario amplio se encuentra la reforma del monotributo para la cual el Ministerio de Economía trabaja sobre distintas alternativas ya que no implicaría una medida de shock.
En este sentido, el Gobierno evalúa dividir la reforma en etapas para evitar un impacto fiscal que complique el equilibrio de las cuentas públicas del país antes de las elecciones. Buscan además negociar con las provincias por Ingresos Brutos y tasas municipales.

Luis Caputo y Kristalina Georgieva Foto: Cuenta de Twitter de Luis Caputo
Qué dicen desde Nación sobre el plan para cumplir con el FMI
Desde Nación afirmaron: “No vamos a admitir déficit. La idea es que sea una reforma escalonada y que no rompa el equilibrio de las cuentas”. Por otra parte, un sector del oficialismo advierte que el Gobierno continúa “ajustado de caja” y que una caída tributaria significativa antes de las elecciones solo podría avanzar si se compensa con más recorte del gasto o con un salto de productividad.
En este sentido, el Ejecutivo busca separar los cambios en proyectos distintos en distintos tramos; el primero incluiría medidas de simplificación, revisión de beneficios fiscales, ajustes sobre regímenes especiales y cambios en el Monotributo.
¿Cuáles son los cambios que el Gobierno dispone en el monotributo?
Los cambios sobre el monotributo son aquellos más sensibles que establece el Gobierno teniendo en cuenta la postura del oficialismo sobre el esquema que refiere a la idea de que genera incentivos para que contribuyentes y pequeños negocios no crezcan, no pasen al régimen general o fragmenten actividades para evitar una carga impositiva mayor.
En este sentido, los cambios apuntan a reordenar la transición hacia autónomos, IVA y Ganancias, reducir saltos fuertes entre categorías y achicar la brecha con el régimen general. Lo presentarían como una medida de ordenamiento escalonado en lugar de una suba de impuestos por la sensibilidad del tema en términos electorales.
¿Qué le pide el FMI al Gobierno?
El FMI planteó que la reforma deberá apuntar a mejorar la eficiencia y simplicidad del sistema, racionalizar gastos tributarios y reducir gradualmente los “impuestos distorsivos”. Sin embargo, la letra chica del programa apunta a una baja de tributos neutra en la que algunas cargas disminuirán y serán compensadas con ampliación de base, reducción de exenciones o recortes de gasto.
El oficialismo quiere mostrar una hoja de ruta ante el FMI y el sector privado teniendo garantizada una compensación sin resignar la recaudación. En este sentido, esperan consolidar el equilibrio fiscal en primer lugar y luego avanzar sobre las bajas de impuestos más costosas.

Kristalina Georgieva, FMI Foto: EFE
Gobierno vs provincias: el pacto fiscal que considera el oficialismo
El pacto fiscal con las provincias es otro de los ejes que considera el Gobierno para cumplir con las condiciones del FMI. Con él, el Gobierno quiere establecer una reforma que incluya Ingresos Brutos, Sellos y Tasas Municipales. Nación considera que una posible baja de impuestos nacionales tendría poco efecto sobre el “costo argentino” si las provincias y municipios no acompañan con una reducción de tributos locales.
El Instituto Argentino de Análisis Fiscal dispone que en abril del 2026 el Gobierno nacional envió a las provincias y CABA $5.584 billones en concepto de coparticipación, leyes especiales y compensaciones. Esto representó una suba nominal del 28% pero, descontado el efecto de la inflación, sería una caída real del 3,2%. En cuanto a la coparticipación estricta, el descenso habría sido de 3,7% real.
Mientras que el Gobierno mantiene la caja nacional y recorta partidas vinculadas a la relación financiera con los distritos, quiere negociar con las provincias una baja de impuestos subnacionales como reestructuración presupuestaria.
Las últimas medidas administrativas del asunto dispusieron rebajas en créditos presupuestarios para cumplir con el equilibrio previsto en el Presupuesto 2026. De allí que se recortaron $320.671 millones al Ministerio del Interior y $320.711 millones en el programa “Relaciones con las Provincias y Desarrollo Regional”, vinculado a transferencias no automáticas de Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
Mientras que el Gobierno negocia con las provincias una baja de impuestos subnacionales, mantiene cerrada la caja nacional y recorta partidas vinculadas a la relación financiera con los distritos. En este sentido, desde la Casa Rosada cree que la tensión obliga a avanzar por tramos y evitar una reforma integral que concentre todos los costos políticos y fiscales en una sola ley.
Fuente: Canal26