
En la puerta de una de las piscinas públicas al aire libre, el alemán Bahmann, intenta entrar, pero no puede porque no tiene su pasaporte. El documento es ahora obligatorio para ingresar a estos centros de entretenimiento en la capital alemana tras registrarse varios casos de violencia.
El control de identidad es solo una de las medidas que han sido adoptadas para reducir los problemas. El número de empleados de seguridad ha aumentado, las piscinas ahora limitan el acceso de personas cuando alcanzan su capacidad máxima, y grupos de policías patrullan las instalaciones de las piscinas.
Estas nuevas disposiciones son tranquilizadoras para Jasmin. "No me importa que hayan sido tomadas. Así podemos estar seguros de que no habrá problemas. Te sientes más seguro si tienes que mostrar tu documento de identidad a la entrada", explica.
Numerosas peleas
En las últimas semanas, han ocurrido varias peleas y disturbios en una de las principales piscinas al aire libre de Berlín, ubicada en el barrio obrero de Neukölln. En una carta dirigida a la gerencia del establecimiento, los empleados se quejaron de las difíciles condiciones de trabajo, ya que tenían que lidiar con amenazas frecuentes, insultos e incluso escupitajos. Según los trabajadores, mantener el orden era una tarea imposible.
La piscina tuvo que cerrar temporalmente cuando varios empleados se tomaron licencia médica después de un gran tumulto.
Para algunos nadadores, el control de identidad no basta. "Puede ayudar de vez en cuando, pero a largo plazo no soluciona el problema", dice uno de los usuarios. "Si hay peleas generalizadas, se debe hacer un poco más que eso. Mostrar tu pasaporte solo aumentará las filas", considera un asiduo visitante de la piscina.
Fuente: rfi