
Daniela Carbone, la ahora ex azafata de Aerolíneas Argentinas detenida y acusada de realizar una amenaza de bomba en un vuelo con destino a Miami, recibió el beneficio de la prisión domiciliaria, según determinó hoy la Justicia.
El juez federal N° 2 de Lomas de Zamora, Federico Villena determinó además que a Carbone, de 47 años, le suspendieran la matrícula, le prohibieran acercarse al aeropuerto de Ezeiza y le embargaran los bienes por $ 400.000.000, según informaron fuentes televisivas.

Este martes vencía el plazo de los 10 días hábiles de detención tras la declaración indagatoria por lo cual el juez debía resolver si dictaba o no la prisión preventiva que había sido solicitada por el fiscal Sergio Mola.
"Cometió una serie de torpezas que marcan que no se trató de un estado de emoción violenta. Ella conocía el daño que el mensaje de audio enviado iba a generar y midió las consecuencias de su actuación", habían manifestado fuentes judiciales.
La ex azafata está imputada por los delitos de "coacción agravada", "intimidación pública" y "entorpecimiento de servicio público".
El telegrama de despido que le envió Aerolíneas Argentinas a la azafata

Carbone estuvo detenida en un calabozo de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y en el día de ayer fue despedida por Aerolíneas Argentinas después de 24 años de servicio.
“La empresa ha corroborado con creces su participación directa/indirectamente (involucrando a su hija en ello) en la referida amenaza de bomba, la cual causó severos perjuicios económicos y reputacionales a la empresa, además del mal momento que le hizo pasar a pasajeros y a la tripulación presente (causándole también daños por pérdidas de combinaciones o por las demoras ocasionadas)”, indica una parte del telegrama que fuentes de la empresa hicieron llegar a Télam.
Agrega que “todo lo expuesto se ve a todas luces agravado por el hecho de que es una persona con su antigüedad en la empresa (24 años), que fue instructora de vuelo por más de 14 años (entre años 2004 y septiembre del 2018) y conocía todos y cada uno de los protocolos correspondientes para el caso de amenaza de bomba (más aún atento que justamente usted instruyó al personal de la empresa sobre los mismos y sobre lo que se debe hacer si cualquier persona -pasajero o parte de la tripulación- menciona la palabra “bomba”) y sabía perfectamente los daños que el mensaje de audio enviado le iba a generar a la empresa“.
Aerolíneas tomó la decisión bajo la Ley de Contrato de Trabajo (art. 242 y 243), que prevé el despido justificado con causa, por graves violaciones al Código de Ética empresarial y a los artículos 62, 63, 84 y 86.