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Misiones - Clima extremo, entre severa sequía y fuertes tormentas

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Misiones registra un clima extremo por estos días, tal como quedó registrado al menos en las últimas 48 horas. Mientras el Sur de la provincia resiste una sequía que asfixia a la ganadería con apenas algunos chaparrones, el Centro y Norte fueron el epicentro de un temporal con ráfagas destructivas, como sucedió entre el jueves y ayer, que transformaron el paisaje cotidiano en muchos casos, en localidades de absoluta calma a un escenario de emergencia. Porque si bien se registraron precipitaciones, el temporal fue principalmente de viento “que se produjo por el oeste, por la zona de Itaembé Guazú, por donde el viento ingresó registró unos 90 kilómetros por hora”, afirmó el director de Defensa Civil, Ricardo Koch. Luego ese temporal se ampliará en otros puntos de la provincia.

El clima extremo que está afectando a Misiones es tema de análisis porque impacta de lleno en la producción, con calor agobiante, sequía y tormentas repentinas de gran intensidad.

Tanto los cultivos como la ganadería sufren las consecuencias de un verano atípico e incierto. Desde los distintos sectores afirman que el panorama es complejo y se siente aún más en la zona Sur, donde la mayor preocupación se concentra en la falta de pasturas para la ganadería, principal actividad de la zona.

 

Productores de Aristóbulo del Valle sufrieron pérdida de su producción.

 

Los productores ganaderos advirtieron que el problema no es sólo la falta de rebrote, sino también el deterioro del recurso disponible. "El pasto, al no llover, se deshidrata, queda seco y el animal sigue caminando. Con 400 o 500 kilos y una pezuña filosa, lo que no consume lo va cortando, entonces se destruye rápido la reserva natural que tenemos en los potreros", explicó el ganadero Roberto Comparín, y agregó: "Tengamos en cuenta que una vaca viene todos los días 50 kilos de pasto en promedio".

Allí los productores ganaderos claman por agua, porque los chaparrones aislados no alcanzan para revertir la falta de reservas forrajeras. Sin embargo, a pocos kilómetros, el cielo en las últimas horas descargó una violencia inusitada que movilizó a la Policía de Misiones y a Defensa Civil en un operativo de asistencia sin precedentes.

La peor parte

El departamento Cainguás se llevó la peor parte. En Aristóbulo del Valle, las ráfagas superaron toda previsión. En la zona urbana, la terminal de ómnibus sufrió daños estructurales graves que comprometieron su operatividad. Calles enteras quedaron bloqueadas por cables y postes caídos, mientras la Cooperativa Cainguás debió trabajar a contrarreloj para restablecer la energía.

En Aristóbulo, las ráfagas de viento provocaron la caída de árboles y postes del tendido eléctrico, generando cortes masivos de energía en varios barrios y complicando la circulación en diferentes puntos de la ciudad.

El fenómeno causó importantes daños materiales, numerosas viviendas y edificios presentan techos volados y estructuras comprometidas, lo que obligó a varias familias a solicitar asistencia inmediata. En calles y avenidas se observaron ramas, postes caídos y cables sobre la calzada, especialmente en la zona de la ruta 7, donde se registraron múltiples inconvenientes.

Ante la emergencia, se activó el protocolo de Defensa Civil y se conformó un comité de crisis en el CIC local. Así lo confirmó el presidente del Concejo Deliberante, Joselo Llamosas, quien detalló: “Se constituyó el comité de crisis en el CIC de nuestra comunidad, en el área de Desarrollo Social, y se constituyeron casi todas las fuerzas vivas: Policía, integrantes del foro de seguridad, Bomberos Voluntarios, Bomberos de la Policía, personal municipal y personal de la cooperativa eléctrica”.

Según precisó el funcionario, “se asistieron aproximadamente a 25 familias con problemas por voladuras de techos”.

Las tareas incluyeron la colocación de plásticos para cubrir las viviendas dañadas y la contención de las familias afectadas. “Entre 20 y 25 familias afectadas a las que se les pudo dar atención en principio, ayudando a techar y cubrir con plásticos que se utilizan en las emergencias”, explicó.

Uno de los puntos más críticos fue la terminal de ómnibus, donde los destrozos generaron preocupación entre vecinos y usuarios del transporte. “En la terminal de Aristóbulo del Valle, una de las casillas donde estaba la boletería se  desplomó”, relató Llamosas.

Como consecuencia del colapso de la estructura, dos personas resultaron heridas. “Había una secretaria de la oficina que tuvo lesiones, fue intervenida y llevada al hospital local junto a otro señor que se cortó la mano por los vidrios”, detalló. Ambos fueron asistidos rápidamente por personal policial, ya que frente a la terminal se encuentra la comisaría.

“Tuvimos dos lesionados nada más, que fue ahí en la terminal. Los otros fueron daños materiales”, agregó.

Aristóbulo del Valle, epicentro de los daños

El director de Defensa Civil, Ricardo Koch, se refirió también sobre lo que pasó en Posadas, donde detalló debían asistir a unas diez familias, con afectaciones de los techos de viviendas y muchas caídas de árboles. Pero, como se indicó, el número mayor de damnificados se duplicó en el municipio de Aristóbulo del Valle, donde también afectó a la producción. En Puerto Rico, los pobladores se mostraron molestos por la caída de postes de madera, porque entienden que es un problema que debe resolverse con reemplazos anteriores.

Respecto al tiempo actual y el que se anticipa, según la Opad, los modelos de pronósticos climáticos señalan que el episodio de La Niña seguirá débil hasta febrero/marzo, para luego pasar a una fase neutra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: El Territorio

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