
La NASA informó que encargó a un equipo especial diseñar una instalación receptora de las muestras que recolecta el rover Perseverance en Marte con criterios de "máxima bioseguridad", con el objetivo de evitar el riesgo de una plaga, ocasionada por gérmenes de ese planeta.
Se indicó que este tipo de situaciones, en las que organismos peligrosos se cuelan en muestras extraterrestres, son un ejemplo del fenómeno conocido como "backward contamination", que consiste en el riesgo de que "algún material de otros mundos dañe la biósfera terrestre".
“La probabilidad de que existan gérmenes quizá sea pequeña, pero no podemos poner en peligro a mil millones de vidas”, comunicó la NASA sobre cómo será tratado lo que pueda traer la rover Perseverance, que actualmente recorre la superficie de Marte, recolecta material y toma fotografías.
En este momento, un vehículo explorador recolecta material y otra nave espacial lo recogerá para traerlo de regreso a la Tierra. Nadie sabe con seguridad si ese material contendrá "marcianos diminutos". De ser así, nadie es capaz de decir con certeza que no serán dañinos para los terrícolas.
El aislamiento del material marciano
“Como la probabilidad no es del cero por ciento, estamos tomando las medidas necesarias para asegurarnos de que no exista ninguna posibilidad de contaminación”, explicó Andrea Harrington, curadora de las muestras de Marte para la NASA.
En consecuencia, la agencia planea manejar las muestras transportadas casi de la misma forma que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades manejan el virus del ébola: con mucho cuidado.
Eso significa que, cuando las muestras lleguen a la Tierra, se conservarán por un tiempo en una estructura llamada “estación de recepción de muestras”, que debe cumplir una norma conocida como “Nivel de Bioseguridad 4″: capaz de contener con seguridad los patógenos más peligrosos conocidos por la ciencia.
En rigor, debe estar libre de contaminantes: deberá ser una sala limpia enorme que evite que sustancias terrestres contaminen las muestras de Marte.
Fuente: Ambito