
El adolescente condenado a cuatro años y medio de prisión por darle una feroz golpiza al playero oriundo de la localidad correntina de Curuzú Cuatiá, Arturo López, en un estacionamiento del barrio porteño de Monserrat quedó a un paso de alcanzar la libertad.
El agresor, que tenía 17 años en el momento del ataque, fue detenido el 22 de abril de 2022, después de pasar más de cinco meses prófugo, protegido por su familia.
En las últimas horas, la Cámara de Apelaciones consideró que el monto de la pena fijada por el magistrado es excesivo, redujo la condena y ordenó que se dicte una nueva sentencia. Ante la posibilidad del nuevo veredicto, cuya pena no debe superar los tres años de prisión, según la exigencia de los camaristas, los abogados del joven condenado pidieron que lo beneficien con la excarcelación.
Los jueces de la Sala I de la Cámara de Apelaciones porteña consideraron que la condena fijada por el juez Alejandro Villanueva es excesiva y que corresponde fijar una nueva sentencia. Debido a que el tribunal no estableció en qué plazo debía dictarse el nuevo veredicto y, ante el hecho de que el condenado estaba con prisión domiciliaria, los representantes del agresor pidieron que sea liberado.
Actualmente, el atacante cumple la condena que le impuso el juez Villanueva en su casa. Pero su abogados pidieron su excarcelación debido a que retomó el secundario con el objetivo de terminar de cursar para inscribirse en la universidad para estudiar Derecho.
Los integrantes de la Sala I de la Cámara de Apelaciones porteña consideraron que el magistrado de primera instancia no fundó el monto de la pena, además, tuvieron en cuenta la buena conducta del condenado y su voluntad de estudiar.
En las próximas horas el juez Villanueva deberá resolver el pedido de excarcelación y la fecha en la que dictará la nueva sentencia. Mientras tanto, Mirian López, abogada y madre de las hijas de Arturo presentarán un recurso ante el tribunal superior con el objetivo de que se revoque la resolución de la Cámara de Apelaciones.
El fiscal en lo penal, contravencional y de faltas porteño Mauro Tereszko, funcionario que estuvo a cargo de la investigación, había pedido una pena de cinco años y tres meses de prisión de cumplimiento efectivo por las lesiones gravísimas que sufrió la víctima.
Luego del ataque, ocurrido en noviembre de 2021, el acusado estuvo cinco meses prófugo hasta que se presentó ante la Justicia el 29 de abril de 2022 en la División Enlace Institutos Alojamiento de Menores, situada en la calle Perón al 2048. Después del juicio de responsabilidad, el magistrado dispuso que el menor siga el proceso con prisión domiciliaria, con el monitoreo de una tobillera electrónica.
Arturo no pudo volver a trabajar. Perdió el habla y tiene importantes dificultades para moverse. Está con internación domiciliaria y hace dos meses tuvo que ser llevado de urgencia a la sala de terapia intensiva de un hospital porteño