
Las computadoras más avanzadas del mundo evolucionan constantemente para ser de utilidad en los nuevos descubrimientos y desarrollos de tecnologías revolucionarias. Incluso Elon Musk planea crear una supercomputadora centrada en su IA Grok, pero como es de esperarse, la NASA siempre está un paso adelante en cuanto a este tipo de equipos.
En esta ocasión, no la han utilizado para una misión vinculada a naves espaciales o astronautas, sino a analizar una de las incógnitas más grandes que ha tenido la humanidad: ¿cuándo será el fin del mundo? En numerosas ocasiones, varios científicos han hablado sobre la extinción humana, pero ¿en qué momento exacto dejará de haber vida en la Tierra?
Teorías y conspiraciones hay por montones, así que los investigadores de la Universidad de Toho ubicada en Japón, en colaboración con la mencionada agencia gubernamental estadounidense de la exploración espacial, han decidido resolver esta duda con uno de los superordenadores más potentes. El resultado ha sido casi exacto, el planeta tiene los días contados.
¿En qué año llegará la extinción completa del mundo?
Parece que la inteligencia artificial tenía razón cuando se le preguntó sobre el fin de la humanidad y es que es algo que puede darse de diferentes maneras, es impredecible. Por ejemplo, podría caer un meteorito y arrasar todo a su paso o generarse una enfermedad que extermine a todos los seres vivos.
Sin embargo, el estudio en cuestión, que ha sido compartido por BGR, afirma que las causas estarían vinculadas con el calentamiento global y los cambios climáticos que se sufrirán en los próximos años.
El Sol irá volviéndose cada vez más intenso con el tiempo, por lo que su emisión de calor impactará directamente con la atmósfera terrestre, desde la vegetación, hasta los seres vivos más diminutos y perseverantes, todo lo arrasaría al generar temperaturas extremas donde se haría imposible sobrevivir.
La supercomputadora utilizada para analizar y determinar esta información ha concluido que alrededor del año 1.000.002.021, prácticamente no quedará nada en el mundo en el que vivimos. Tanto la radiación solar, como el oxígeno se convertirán en un problema catastrófico, así que sería un astro en ruina.
Según los informes sobre el futuro del sistema solar, en aproximadamente 5,000 millones de años, la enana amarilla pasará a ser una gigante roja. En el proceso, los planetas más cercanos (Mercurio, Venus y la Tierra) se verán afectados considerablemente por los cambios y algunos hasta podrían llegar a ser consumidos.
Muchos millones de años después, el Sol se convertirá en una enana blanca tras perder sus capas exteriores, pero ya no habrá vida que pueda salvarse. De igual manera, este es un tiempo extremadamente extenso, los humanos que hoy en día viven no presenciarán este evento, pues faltan 999.999.996 años para que suceda.
Sin embargo, se piensa que esto va a ser exponencial, por lo que una gran parte de la vida se irá extinguiendo a medida que pasa el tiempo y será irreversible. Los indicios de esto son los fenómenos como tormentas solares o eyecciones de masa coronal que se han visto recientemente y que se seguirán presentando en el futuro, donde se volverán cada vez más intensos.
¿Qué planes hay en el caso de que la Tierra muera?
Sumando el problema del cambio climático que ejerce la humanidad con la industrialización, tecnología y muchas cosas más, la extinción podría llegar antes de lo previsto, pero los científicos lo tienen en cuenta.
Unas de las soluciones que podrían servir para este tipo de circunstancias es que se generen hábitats artificiales en áreas específicas o estaciones espaciales. Cuando no haya opción, la idea de colonizar Marte que propone la empresa SpaceX de Elon Musk no es mala, ya que garantizaría la supervivencia de la raza humana y otras especies.
Evidentemente, falta muchísimo, pero es impresionante ver cómo un superordenador tiene la capacidad de acercarse a las cosas que sucederán con simulaciones y análisis complejos.
Además, el hecho de que se plantee una fecha como esta, es más importante de lo que parece porque ya hay una presión por lograr que se preserve la naturaleza y se trabaje en nuevas estrategias para contrarrestar los cambios climáticos.
Fuente: ComputerHoy