
Trabajadores del gas se declararon en estado de alerta por despidos masivos en distribuidoras y transportadoras
.
La Federación de Trabajadores de la Industria del Gas Natural de la República Argentina (FETIGNRA) resolvió declarar el estado de alerta nacional en todo el territorio argentino. En ese marco, manifestó su rechazo ante una ola de desvinculaciones y esquemas de contratación externa que avanzan con fuerza dentro de las principales firmas distribuidoras y transportadoras de gas natural del país.
El gremio expuso una fuerte paradoja entre las drásticas medidas de ajuste aplicadas sobre el personal y la realidad financiera que lucen las empresas del sector. A través de un comunicado de prensa, la Federación detalló que los despidos arbitrarios de operarios experimentados y con antigüedad se ejecutan en un contexto donde el sector hidrocarburífero y de servicios atraviesa uno de sus mejores períodos económicos, apuntalado por balances comerciales favorables, subas de tarifas sistemáticas autorizadas por la Nación y una notable consolidación de sus indicadores de rentabilidad.
Desde la FETIGNRA enfatizaron que el recorte de las plantillas de personal propio no responde a dificultades operativas genuinas ni a crisis financieras internas. Por el contrario, calificaron la estrategia como una maniobra corporativa orientada puramente a recortar costos mediante el reemplazo de trabajadores bajo convenio por firmas contratistas externas. Lo que, además, deriva en una “degradación técnica” de los puestos de trabajo en el marco de las políticas de desregulación económica que impulsa el Gobierno nacional.
El sindicato alertó sobre las condiciones en las que se desarrolla la actividad actualmente y el peligro latente para la sociedad. De acuerdo con lo planteado por el gremio, tareas de alta complejidad operativa que históricamente estaban asignadas a personal de planta especializado ahora son derivadas a compañías tercerizadas cuyas nóminas operan con menores estándares de cobertura laboral y, en situaciones críticas, sin el entrenamiento técnico reglamentario para operar una red de servicios públicos.