
Venezuela avanzó este martes con la liberación de presos políticos estadounidenses, en una jornada que combinó anuncios oficiales, cautela diplomática y críticas de organizaciones de derechos humanos por la falta de transparencia en el proceso. El Departamento de Estado de Estados Unidos confirmó por la noche que ciudadanos norteamericanos detenidos en territorio venezolano habían recuperado la libertad, aunque no reveló sus identidades.
“Saludamos la liberación de estadounidenses detenidos en Venezuela. Este es un paso importante en la dirección correcta por parte de las autoridades interinas”, señaló en off un funcionario del Departamento de Estado a la agencia AFP. En paralelo, medios como CNN y Bloomberg también confirmaron la información por fuentes propias, lo que aportó mayor consistencia al anuncio.
El movimiento diplomático llega una semana después de que el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, anticipara la liberación de un “número importante” de venezolanos y extranjeros encarcelados como un gesto político tras la operación militar que detuvo a Nicolás Maduro. Sin embargo, la situación se desarrolla bajo un clima de desconfianza por los datos contradictorios y la ausencia de información verificable.
La denuncia de la ONG Foro Penal sobre las versiones de Estados Unidos
Según la ONG Foro Penal, hasta este martes habían liberado a 56 prisioneros, muy lejos de los 116 que el régimen venezolano afirmó haber excarcelado. Desde Caracas no mostraron evidencia documental para respaldar esas cifras. Autoridades estadounidenses, por su parte, señalaron que enviarán personal especializado a Venezuela para asistir en el traslado de los liberados.
El escenario incluye además la detención previa de ciudadanos estadounidenses, aunque también muestra variaciones en los números. Foro Penal reportó que estaban presos un ciudadano estadounidense y uno venezolano-estadounidense, mientras que medios norteamericanos sugirieron que el régimen capturó a cinco personas en los últimos meses. La falta de información oficial alimenta críticas de ONG locales e internacionales.
Las liberaciones no se limitaron a ciudadanos de Estados Unidos. El gobierno ahora encabezado por Delcy Rodríguez excarceló venezolanos, italianos, españoles y personas con doble nacionalidad, como venezolano-colombiana, venezolana-italiana, venezolano-española e israelí-argentina. Entre los casos más difundidos se encuentra el de Yaacob Eliahu Harary, de 72 años, liberado este lunes tras permanecer 490 días detenido. Siguen detenidos tres argentinos: el gendarme Nahuel Gallo, el abogado Germán Darío Giuliani y Roberto Baldo, argentino-venezolano y comerciante.
La estrategia norteamericana
Estados Unidos mantiene un rol activo en el proceso. Tras una primera tanda de liberaciones la semana pasada, el presidente Donald Trump aseguró que anuló una segunda ola de ataques a Venezuela en respuesta a ese gesto. Desde julio de 2025 existen antecedentes de negociaciones similares: Venezuela liberó a 10 ciudadanos y residentes permanentes de Estados Unidos y recibió a cambio decenas de migrantes deportados por el gobierno norteamericano a El Salvador.
Pese a las liberaciones de las últimas horas, el gobierno venezolano no informó un cronograma claro ni identificó públicamente a todos los liberados. Esa falta de precisión impide confirmar cuántos casos se vinculan con detenciones políticas, un punto central para las organizaciones de derechos humanos.
En medio de los cuestionamientos, Trump saludó el proceso con un mensaje en su red social Truth: “Venezuela ha iniciado el proceso, a lo grande, de liberación de sus presos políticos. ¡Gracias! Espero que esos presos recuerden la suerte que tuvieron de que Estados Unidos interviniera (…) ¡Espero que nunca lo olviden!”.
Fuente: Clarin