Estados Unidos estará desplegando próximamente un buque de su Guardia Costera en aguas del Atlántico Sur.
Estados Unidos estará desplegando un buque de su Guardia Costera en aguas del Atlántico Sur para contrarrestar la acción de pesqueros chinos
En un hecho inédito, Estados Unidos estará desplegando próximamente un buque de su Guardia Costera, más precisamente el USCGC "Stone" en aguas del Atlántico Sur para contrarrestar la acción de pesqueros chinos.
En el marco de la operación denominada Cruz del Sur, la United States Coast Guard ha iniciado el despliegue de su cutter mas moderno, el USCG Stone WMSL-758, buque que partió el martes 22 desde el puerto de Pascagoula, Mississippi hacia aguas del atlántico sur. Durante los meses de navegación, la moderna embarcación tendrá como misión principal el control y prevención de la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada. La presencia del mencionado buque estadounidense se da en coincidencia con los meses durante los cuales los caladeros del atlántico sur atraen a una inmensa flota de pesqueros.
De acuerdo con lo manifestado por la USCG Atlantic Area, el Stone trabajará en conjunto con naciones amigas, tales como Portugal (contará con un representante abordo), Guayana, Brasil, Uruguay y Argentina, no solo para fortalecer la relación que se mantiene con las diversas FFSS y FFAA de los mencionados países, sino también que brindará presencia y apoyo a los objetivos de seguridad nacional que los EEUU mantienen en el atlántico sur. Vale recordar que la USCG tiene antecedentes en despliegues por estas latitudes, muchos de ellos en el marco de los ejercicios multinacionales UNITAS. Sin embargo, la operación “Southern Cross” es el primer despliegue de este tipo para el servicio y que sin duda está directamente relacionado con el seguimiento y críticas que ha realizado el gobierno estadounidense respecto a las prácticas predatorias e ilegales que realizan los pesqueros subsidiados por China. Declaraciones de este tipo fueron realizadas oportunamente por el titular de la Secretaría de Estado, Mike Pompeo, cuando una flota de pesqueros chinos rondaba las aguas próximas a las islas Galápagos, reserva marina bajo soberanía y custodia ecuatoriana.
La operación “Southern Cross” es un despliegue en conjunto que se realiza con la coordinación del U.S. Southern Command, agencia encargada de gestionar la actividad y colaboración con naciones amigas de la región. El marco de lo operación se fundamenta en los lineamientos establecidos en el “Illegal, Unregulated and Unreported Fishing Strategic Outlook” publicado en septiembre pasado por la USCG. El documento reafirma el compromiso del mencionado servicio en cuanto a la seguridad marítima global, estabilidad regional y prosperidad económica. Respecto al despliegue del USCG Stone, el Vicealmirante Steve Poulin, comandante de la USCG Atlantic Area expresó que “…la pesca ilegal, no documentada y no reglamentada es una amenaza para la salud de los caladeros, impactando adversamente en aquellos que siguen la normativa global y leyes nacionales. Es una cuestión global y un gran problema para cualquier nación…”.
Habiendo sido entregado en noviembre pasado, el USCG Stone es el noveno buque (de un total de 11) de la clase Legend denominada National Security Cutter, la cual está pensada para brindar todas las comodidades y capacidades tecnológicas que actualmente demanda la presencia en alta mar. Construido en los astilleros de Ingalls Shipbuilding en Pascagoula, Mississippi, el mencionado cutter es bautizado en honor a Elmer Fowler Stone, aviador de la USCG que se convirtió en la primera persona en pilotar un avión a través del océano atlántico. Con una eslora de 127 metros y un desplazamiento de 4500 toneladas, el Stone es capaz de operar durante 60 a 90 días, con una tripulación de 128 personas. El moderno buque acomoda diversos sistemas de C4, inteligencia, reconocimiento y vigilancia, contando con la capacidad de operar un helicóptero embarcado (MH-65 Dolphin o HH-60J Jayhawk) y sistemas aéreos no tripulados. En cuanto a su armamento, la artillería principal esta compuesta por un cañón de 57mm Bofors Mk110, un sistema de defensa de punto Phalanx CIWS así como múltiples montajes para ametralladoras 12,7mm y 7,62mm. También dispone de sistema de guerra electrónica y de contramedidas chaff/flare SRBOC/NULKA.
Pese al esfuerzo puesto en las últimas semanas, la Armada Argentina sigue operando con serias limitaciones presupuestarias y de material, en este ultimo caso destacando la necesidad de contar con aeronaves para patrulla marítima de largo alcance. Tal como supimos informar, la Aviación Naval no podrá contar con esta capacidad a corto plazo hasta que se finalice la revitalización del P-3B Orión que se encuentra en FAdeA o hasta que se pueda incorporar alguno de los P-3C Orión ofrecidos por los Estados Unidos.

