Clásica Humita tucumana
La humita es una de las comidas tradicionales más exquisitas y delicadas al paladar, del Perú, Bolivia, Chile, Ecuador y Noroeste argentino
La humita es una de las comidas tradicionales más exquisitas y delicadas al paladar, del Perú, Bolivia, Chile, Ecuador y típica de nuestro Noroeste argentino. Es una comida con caracteres muy originarios, porque se prepara a base de choclo y zapallo criollo, pimiento o morrón, aunque también lleva cebolla y queso fresco.
La costumbre de comer humita a base de choclos criollos depende de la temporada o estación de las cosechas del maíz en nuestro noroeste, de enero a mayo. Luego se corta la producción hasta octubre, en que comienzan a bajar los choclos desde Jujuy hacia el sur, porque es allá donde se realizan las primeras cosechas.
Así se consiguen los choclos criollos o blancos recién cosechados, y se consiguen baratos por bolsa, pero ya después se deben hacer con choclo híbrido comprado en los supermercados, que cuestan más caros, y se venden por unidad. Del criollo resulta una humita espesa, y hay que echarle un poco de agua o leche. En cambio del híbrido, amarillo, es más dulce y se forma una humita más aguachenta, de modo que no haría falta echarle agua.

Ingredientes
8 porciones
- 1 calabaza “batata” o zapallo plomo de 1,5 kg aprox
- 8 choclos grandes
- 3 cebollas medianas
- 1/2 morrón rojo
- 1 cebolla de verdeo
- 100 g manteca (en total)
- 1 chorro aceite de girasol
- 2 dedos de agua (cuando estamos en la cacerola)
- 1 taza leche
- 1 diente ajo grande
- c/n Comino
- c/n Pimentón dulce
- c/n Sal
- c/n Pimienta
- Ají molido pizca apenas
- para servir
- 1/4 kg queso cremoso en cubitos
- 1 ramito perejil fresco picado
Pasos
- Cocinar el zapallo ; para que no largue líquido en la humita tenemos que hacerlo antes. Yo lo pongo al horno en trozos grandes, en una chapa apenas aceitada al horno con cáscara y todo. Tarda aproximadamente 40 minutos a horno mediano y sabemos que esta listo para puré cuando lo pinchamos con un palillo fácilmente. Dejar enfriar en la placa
- Mientras tanto se cuece el zapallo podemos aprovechar para ir picando las cebollas blancas, el ají morrón, el verdeo y el diente de ajo todo en cubitos, lo que se llama picado en “brunoise”(si ponen en procesadora pierde textura a mi forma de ver)
- El choclo… Aquí esta el secreto. Bien lavados y sin pelitos, en crudo cortamos las tapias de los granos y literalmente dejamos el choclo “cuadrado”. Calculen cortar la mitad del grano y dejar la otra mitad pegada al marlo.(No vamos a desperdiciar, no se asusten.)
- Los marlos : con la ayuda de un rallador mediano limpiamos los marlos, tallando con cuidado de sacar solo el naciente del grano y la pepita, notaremos que obtenemos una fécula muy cremosa y valiosa para la consistencia de nuestra humita por favor no la pierdan. Hagan el rallado en un bol que recolecte todo.
- Retomamos el zapallo : a los trozos de zapallo cocido les quitamos la cáscara y los ponemos en un bol (si algunas partes se han caramelizado finamente mejor! Se usa igual mientras se puedan hacer puré) los negritos de la horneada dan sabor, no retirar.. Con el zapallo bien cocido y limpio hacer un puré, notaremos que queda firme y seco..
- A la olla : en una olla alta y anti adherente poner 75g de la manteca a fundir y el chorro de aceite. Echamos a freír el picado de cebolla, verdeo, morrón y ajo
- Cuando ya vemos rehogado y sale olorcito rico agregamos 2 dedos de olla de agua natural y agregamos el choclo (los granos y el rallado con todo su jugo) revolver constantemente hasta que rompa hervor
- Agregar el puré de zapallo, la leche y todos los condimentos (pimentón, comino, pimienta, pizca de ají molido y sal) Acá es el momento de probarlo después quema!!.. Revolver constantemente hasta que empiece a hacer los globitos (como hace la polenta) Tapar para que no salpique y bajar a mínimo revolviendo cada 3 minutos durante un máximo de 20 minutos. Apagar el fuego y retirar. Poner los 25g de la manteca restantes(para dar brillo) dejar reposar 5 minutos tapado, luego revolver y servir.
- Emplatar en plato hondo, o cazuela (para conservar caliente) servir con daditos de queso cremoso y perejil.


