Murió un reconocido canillita de Corrientes
Vendió diarios desde 1936 y trabajó hasta el 2020. Con esa trayectoria de más de 84 años, supo ser un protagonista de la vida urbana.
El último fundador del Sindicato de canillitas de Corrientes falleció este martes a sus 95 años. Se llamaba Luis "Indio" Silva y dedicó la mayor parte de su vida a vender diarios.
La noticia fue dada a conocer por un viejo amigo, Rafael Fondon, que lo despidió con un conmovedor repaso de su vida y de la amistad que supieron conservar por más de 25 años.
"El Indio" repartió diarios desde 1936. Durante sus 84 años de trabajo pasó de vender periódicos en el puerto de Corrientes hasta quedarse en un punto céntrico de la Capital correntina por la calle Córdoba al 1.200.
"Su recordado triciclo de reparto anduvo por todos lados pero sus clientes fuertes eran del barrio La Rosada", era un placer escucharlo en sus historias, le vendió diarios a todos los gobernadores de la provincia desde el 36 en adelante".
Luis Silva llegó a ser fundador del gremio de Canillitas de Corrientes y secretario general.
El Indio se mantuvo incansable en su puesto de trabajo hasta que llegó la pandemia y los hijos le pidieron que se quedara guardado en su hogar para protegerlo del coronavirus. “Pero siguió en contacto con sus clientes por teléfono, hasta este último sábado estuvo vendiendo y ofreciendo diarios”.
“El mayor reconocimiento que siempre se le dio al Indio es haber hecho posible la existencia de la Casa de los Canillitas, que defendió tenazmente durante las décadas que estuvo en función”.
La Casa del Canillita es como denominan a la sede del sindicato que se encuentra en Plácido Martínez al 1598: “Muchas veces trataron de expropiar el terreno, pero lo defendió a capa y espada para que siga siendo nuestro lugar, tal y como figura en el acta fundacional. Es nuestra casa y nuestro lugar de integración”.
“El Indio Silva tomó la posta como secretario general por el año 55, estuvo donde se desempeñó por más de 30 años. Estuvo en los tiempos más difíciles, como fueron las épocas de los procesos militares”.
“A sus 95 años se fue y estuvo al pie del cañón hasta el último momento. Por nuestro oficio tenemos sólo 5 días de descanso en el año. Se fue durmiendo, sin dolor, en su casa y rodeado de su familia”.


