CHACO

Los gobernadores del Norte Grande se reúnen en Chaco

Relanzarán el blo­que regional de diez provincias del NOA y NEA. Habrá documento conjun­to en pos de combatir asimetrías.

Tras la suspensión del encuentro agendado para el pasado 27 de noviembre por el duelo nacional derivado de la muerte de Diego Ma­radona, los gobernadores del NOA y NEA delinearán una foto conjunta de pode­río el viernes en Chaco, al relanzar el Norte Grande como bloque de defensa de los intereses regionales y de las asimetrías respecto del resto del país.

La cita de los mandata­rios será el viernes a las 17 en Resistencia, según lo confirmado desde despa­chos provinciales. El anfi­trión será Jorge Capitanich -promotor de la reactiva­ción de la región-, mientras que la foto se completa­rá in situ con los también peronistas Gildo Insfrán (Formosa), Raúl Jalil (Cata­marca), Juan Manzur (Tu­cumán) y Ricardo Quintela (La Rioja); los radicales Ge­rardo Morales (Jujuy) y Gus­tavo Valdés (Corrientes), y el misionero Oscar Herrera Ahuad (Frente Renovador de la Concordia), el san­tiagueño Gerardo Zamo­ra (Frente Cívico) y el sal­teño Gustavo Sáenz.

No estará sin embargo Alberto Fernández, quien sí iba a participar del suspendido encuentro del 27-N. “Problemas de agenda”, argumentaron desde filas provinciales.

De la cumbre brotará un documento conjunto con los ejes centrales de los planteos y batallas que pla­nea librar la región. “Toda la documentación está en evaluación de los goberna­dores”, dijo uno de los futu­ros asistentes a la cita.

En lo formal, la aspira­ción de buena parte de los mandatarios de avanzar en la suspensión de las Paso -afirmaron a este diario- “no fue incorporado como punto a tratar, salvo que surja durante el desarrollo de la reunión”.

Más allá de los temas más coyunturales, hay por de­trás reclamos de la región del Norte Grande de corte estructural. Se trata de una agenda amplia que mixtu­ra urgencias en materia de infraestructura con reparto de recursos, políticas di­ferenciales o búsqueda de inversiones. Un escenario en el que se colarán los ecos de la discusión en torno a la “corrección” en el reparto de fondos a Caba que acele­ra la Casa Rosada.

Modelo que funcionó con impronta correntina

En la década del 90, la con­formación de grupos regio­nales para impulsar acciones en conjunto fue parte del eje de gestión encarado por Tato Romero Feris (1993-1997). El mandatario correntino entendió que más allá de la política puertas adentro, era necesario el bloque regional para las grandes obras. Y esa impronta no solo se quedó en el nordeste: fue el motor para el grupo Norte Grande, y asociar a su par brasileño de los estados del Sur. Fue así que a poco de asumir, y en la antesala de un encuen­tro de presidentes, consiguió que sus colegas de la región firmaran una petición para la construcción del puente en­tre Santo Tomé y San Borja. 

Y fue en esa reunión de presidentes (a la que fueron invitados los gobernadores) que se logró la firma de los colegas de Brasil. Así, con esas rúbricas, la carpeta con el pedido llegó a manos de los presidentes quienes die­ron el aval político. Corría 1994, y tres años después (el 9 de diciembre de 1997), el corte de cintas se dio en la explanada del puente de la Integración. Fue la última gran obra sobre el río Uru­guay en Argentina, y fue con impronta correntina

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