
Se celebra el Día Nacional del Inmigrante, instituido en 1949 en conmemoración de la fecha de 1812 en la que el Primer Triunvirato de las Provincias Unidas del Río de La Plata dictó una resolución que ofrecía “inmediata protección a los individuos de todas las naciones y a sus familias que deseen fijar su domicilio en el territorio” nacional.
En esta fecha se recuerda el 4 de septiembre de 1812, cuando el primer Triunvirato firmó un Decreto que decía: "(...) el Gobierno ofrece su inmediata protección a los individuos de todas las naciones y a sus familias que deseen fijar su domicilio en el territorio (…)". De esta forma, la República Argentina abrió sus fronteras a los inmigrantes de cualquier parte del mundo que quisiesen vivir en este suelo.
La Constitución de 1853 en su Prólogo, también hace referencia a "todos los habitantes del mundo que quieran habitar el suelo argentino".
La llegada de los inmigrantes al país respondió a patrones mundiales de flujos de población. La mayoría de ellos abandonó su patria lanzándose literalmente a la aventura, pues ignoraban casi todo de su lugar de destino.