El Comedor Dignidad ubicado en el Barrio Mitre recibió a los 5 lectores del plan, que hicieron pasar una mañana distinta a los niños y niñas que llegaron al lugar.
Entre chocolates y panes de leche, en un lugar que rebosa afecto por las infancias, curiosas y tímidas, tuvo lugar la magia de la lectura.
Una hora y media de lecturas: cuentos, retahílas, poesías y hasta un rotafolio para que participen. Fotos finales, el gracias en voz bajita, el mensaje en la sala de lectura, el pedido de regreso y un plan que se vuelve voces solidarias, entusiastas y llenas de afecto.

